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De regreso a
Europa
La total libertad que
Buñuel gozó durante su asociación con
el productor mexicano Gustavo Alatriste terminó en
1965 cuando el proyecto de Simón del desierto
naufragó, al menos parcialmente, debido a los
problemas financieros y maritales de su principal
promotor.
Un año antes, cuando las dificultades
económicas de Alatriste comenzaban a ser evidentes,
Buñuel aceptó la oferta del francés
Serge Silberman para filmar El
diario de una recamarera. El proyecto,
diseñado originalmente para Silvia Pinal,
terminó siendo estelarizado por Jeanne Moreau, la
estrella de la "nueva ola" francesa.
El diario de una
recamarera marcaría el inicio de la
última etapa de la filmografía
buñueliana. A partir de Bella de día Buñuel
filmaría exclusivamente en Europa, aunque nunca
abandonó su residencia en la ciudad de
México.
La colaboración del escritor Jean-Claude
Carrière en los guiones y la producción de
Silberman, a través de su compañía
Greenwich Films, caracterizarían esta nueva etapa del
cine de Buñuel, quizás la más
reconocida a nivel internacional.
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