Belle de jour (1966)
(Bella de día)

Francia/Italia Color (Eastmancolor)

Una producción de:

Paris Film Production [Francia]; Five Film [Italia]

Género:

Drama psicológico

Duración:

100 min.

Sonido:

Estéreo

Dirección:

Luis Buñuel

Asistentes de Dirección:

Pierre Lary y Jacques Fraenkel

Producción:

Robert y Raymond Hakim; director de producción: Henri Baum; gerente de producción: Marc Goldstaub

Guión:

Luis Buñuel y Jean-Claude Carrière, sobre la novela de Joseph Kessel

Fotografía:

Sacha Vierny; operador de cámara: Philippe Brun

Escenografía:

Robert Clavel; decorados: Maurice Barnathan; asistente: Marc Robert Desages

Vestuario:

Yves Saint-Laurent

Maquillaje:

Janine Jarreau; peinados: Simone Knapp

Edición:

Louisette Hautecoeur; asistente: Walter Spohr

Sonido:

Pierre Davoust y René Longuet


Reparto:

Catherine Deneuve

....

Sévérine Serizy

Jean Sorel

....

Pierre Serizy

Michel Piccoli

....

Henri Husson

Geneviéve Page

....

Madame Anaïs

Pierre Clémenti

....

Marcel

Françoise Fabian

....

Charlotte

Macha Méril

....

Renée

Muni

....

Pallas

Marie Latour

....

Mathilde

Michel Charrel

....

fetichista

Iska Khan

....

el oriental

Bernard Musson

....

mayordomo

Marcel Charvey

....

profesor Henri

François Maistre

....

el profesor

Francisco Rabal

....

Hipólito

Georges Marchal

....

el duque

Francis Blanche

....

Monsieur Adolphe

Adélaïde Blasquez

....

sirvienta

Dominique Dandrieux

....

Sévérine niña

Brigitte Parmentier

....

Sévérine bebé

Bernard Fresson

....

Le grele

D. De Roseville

....

cochero

Pierre Marcay

....

interno

Marc Eyraud

....

cantinero

Claude Cerval


Sinopsis:
Sévérine, una joven casada con un atractivo cirujano, descubre la existencia de la prostitución matutina. Curiosa, Sévérine ingresa a la casa de citas de Anaïs y termina acostumbrándose a una doble vida. La aparición de Marcel, un delincuente que se enamora de Sévérine, complicará la cómoda situación de la protagonista.

Comentario:
Aunque Bella de día terminó por convertirse en el mayor éxito internacional de la carrera de Luis Buñuel, el director se encontraba sumamente escéptico ante el proyecto y dudó mucho antes de aceptarlo.

Los hermanos Hakim, productores de la cinta, tenían fama de terribles y entrometidos. "Mi agente en París me dijo que los Hakim me proponían la película y me dio la novela. Es una historia un poco folletinesca y yo en principio no quería hacerla. Les dije que, en todo caso, exigía libertad total."

Las negociaciones con los Hakim fueron arduas y Buñuel siempre se mantuvo en su punto. Finalmente, el rodaje se llevó a cabo sin contratiempos, aunque al final tuvo que hacer una concesión a la censura. "Había una escena que incluía la imagen del Cristo de Grünewald, que es la imagen más terrible de Cristo. La escena no se cortó, pero la imagen sí porque podía ser considerada como desagradable."

Bella de día significó la primera colaboración entre Buñuel y Catherine Deneuve. "Los productores ya la tenían programada. Me pareció de un tipo posible para el personaje: muy bella, reservada y extraña. Por eso la acepté."

Aunque en un principio la comunicación entre el director y la actriz fue difícil, el resultado satisfizo a ambos por igual. Cuatro años después, el propio Buñuel eligiría a la Deneuve para estelarizar Tristana (1970).

La adaptación buñueliana de la novela de Joseph Kessel contiene más de un vaso comunicante con el resto de la obra de su director. Como el Archibaldo de la Cruz de Ensayo de un crimen (1955), Sévérine vive la mayor parte del tiempo en un mundo imaginario, en el que los sonidos -y las cajitas- juegan un papel importante.

"Ya se que la cajita inquieta, y más con el zumbido que le puse [...] Yo mismo no sé qué hay en la cajita. Debe ser algo extraordinario, una cosa útil para una perversión insospechada."

Asimismo, las perversiones reales o imaginadas por Sévérine remiten al espíritu de La edad de oro (1930) y a algunos momentos de El diario de una recamarera (1964).

Algo que Buñuel nunca sospechó fue que Bella de día sería su película más taquillera y que gran parte de su público estaría constituido por mujeres. "Parece que sí, que atrajo a las mujeres. Fernando Cesarman, el psicoanalista, ha dicho que soy un misógino, que en mis películas las mujeres quedan siempre por los suelos. No sé. No creo ser misógino. Quizá entiendo poco a las mujeres."

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