Cet obscur objet du désir (1977)
(Ese obscuro objeto del deseo)

Francia/España Color (Eastmancolor, Panavisión)

Una producción de:

Greenwich Film y Les Films Galaxie [Francia]; Incine [España]

Género:

Drama surrealista

Duración:

103 min.

Sonido:

Estéreo

Dirección:

Luis Buñuel

Asistentes de Dirección:

Pierre Lary y Jacques Frankel

Producción:

Serge Silberman; director de producción: Ully Pickard

Guión:

Luis Buñuel y Jean Claude Carrière, sobre la novela "La femme et le pantin" de Pierre Loüys

Fotografía:

Edmond Richard

Escenografía:

Pierre Guffroy; decorados: Enrique Alarcón y Pierre Bartlet

Vestuario:

Sylvie de Segonzac

Maquillaje:

Odette Berroyer; peinados: Jean-Pierre Berroyer

Edición:

Luis Buñuel y Hélène Plemiannikov

Efectos Especiales:

François Sune

Música:

Richard Wagner

Sonido:

Guy Villette


Reparto:

Fernando Rey

....

Mathieu

Carole Bouquet

....

Conchita

Ángela Molina

....

Conchita

Julien Bertheau

....

juez

André Weber

....

valet

Milena Vukotic

....

mujer en el tren

Pierre Piéral

....

psicólogo

Ellen Bahl

....

Manolita

María Asquerino

Valerie Blanco

Auguste Carrière

Mario David

Jacques Debary

Antonio Duque

André Lacombe

Lita Lluch-Peiro

Annie Monange

Jean-Claude Montalban

Muni

Bernard Musson

Isabelle Rattier

David Rocha

Isabelle Sadoyan

Juan Santamaría


Sinopsis:
Durante un viaje en tren, de Sevilla a Madrid, el otoñal caballero Mathieu cuenta a sus compañeros de vagón la historia de sus infortunios amorosos con la bailarina Conchita. A partir de su primer encuentro, Conchita juega con la obsesión de Mathieu, haciéndolo pasar del deseo a la frustración y del amor al odio más cruento. Paralelos a la historia, una serie de atentados terroristas ocurren alrededor de los personajes sin que éstos parezcan verse afectados por la violencia de tan brutales acontecimientos.

Comentario:
A los 77 años, Buñuel emprendió el rodaje de la que sería su última película gracias a la obstinación de sus amigos Jean-Claude Carrière y Serge Silberman. Un poco cansado, el cineasta planeaba su retiro desde 1974, cuando rodó El fantasma de la libertad (1974), pero la consolidación de la amistad surgida entre él, su guionista y su productor lo animó a aventurarse una vez más detrás de la cámara.

La adaptación de la novela de Pierre Loüys, "La mujer y el pelele", había sido un proyecto largamente acariciado por Buñuel. Historia de posesiones imposibles -que recuerda en unos momentos a La edad de oro (1930) y en otros a Él (1952)- Ese obscuro objeto del deseo sintetiza los temas preferidos de Buñuel, al mismo tiempo que los adecua a un contexto contemporáneo que incluye, como curiosa novedad, la aparición del terrorismo en el caótico mundo de fin de siglo.

"Yo había deseado introducir en la película un clima de atentados e inseguridad, clima que todos conocíamos y en el que vivíamos en el mundo."

La cinta tuvo la particularidad de presentar a dos actrices muy distintas en el papel protagónico. "Fue por necesidad. Yo había pensado que María Schneider, la estrella de «El último tango en París» de Bertolucci, estaría bien en el papel. No es una belleza deslumbrante y eso convenía, porque haría más misterioso el atractivo que Fernando Rey debía sentir por ella. Creo que la muchacha está bien en las películas que interpretó, pero en la mía no nos entendíamos. Teníamos que repetir una toma tras otra, a veces tratándose de las escenas más fáciles, más simples. Finalmente tuve que decirle a Silberman: «Me he equivocado con esta chica. No me sirve para el papel.» Silberman estaba desolado y no encontrábamos la solución. Entonces se me ocurrió decir: «Podríamos emplear a dos actrices...» Inmediatamente después de haberlo dicho, me pareció una tontería. Pero a Silberman le pareció magnífico. «No, Silberman, lo he dicho sin pensar.» «Pero me parece muy bien, lo acepto.» Así es que eso que parece tan misterioso tiene explicación."

Sin embargo, don Luis no pudo escoger a dos actrices más distintas entre sí que Ángela Molina y Carole Bouquet para interpretar a Conchita. La fría y serena belleza de la Bouquet contrasta con la carnalidad pasional de la Molina, haciendo de Conchita un personaje más complejo y enigmático que el original de la novela de Loüys.

Fernando Rey concluyó con Ese obscuro objeto del deseo una de las más largas y fructíferas colaboraciones entre un actor y el gran director aragonés. De don Jaime a don Mathieu, Fernando Rey encarnó una interesante galería de personajes buñuelianos que, en más de una ocasión, nos permitió asomarnos al interior prohibido del más grande director de cine de habla hispana.

Página principal

Los que hicieron
nuestro cine

Astros y luminarias
del cine mexicano

Literatura sobre
cine mexicano