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Una producción de: |
Ultramar Films-Producciones Reforma, S. A. |
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Género: |
Drama rural |
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Duración: |
106 min. |
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Sonido: |
Monoaural |
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Dirección: |
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Asistente de Dirección: |
Felipe Palomino |
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Producción: |
Jaime A. Menasce y Óscar Dancigers (sin crédito); productor ejecutivo: Felipe Subervielle; gerente de producción: Antonio de Salazar; jefe de producción: Alberto A. Ferrer |
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Guión: |
Mauricio Magdaleno, sobre un argumento original de Emilio Fernández |
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Fotografía: |
Gabriel Figueroa; operadores de cámara: Daniel López, Ignacio Romero y Pablo Ríos |
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Escenografía: |
Manuel Fontanals |
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Títulos: |
Leopoldo Méndez |
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Vestuario: |
Beatriz Sánchez Tello |
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Maquillaje: |
Armando Meyer |
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Edición: |
Jorge Bustos |
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Foto-fijas: |
Luis Márquez |
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Sonido: |
James L. Fields; ingeniero de sonido: José B. Carles; grabación de música: Galdino Samperio; regrabación: Galdino Samperio y Teódulo Bustos |
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Música: |
Antonio Díaz Conde; canciones: "Chiquita", "Dos arbolitos", "Tú, sólo tú", "La paloma" y un zapateado veracruzano |
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Paloma | |
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.... |
Aurelio Rodríguez | |
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Arturo Soto Rangel |
.... |
párroco |
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Manuel Dondé |
.... |
Rómulo |
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Ismael Pérez |
.... |
Felipe |
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Luis Aceves Castañeda |
.... |
Ramiro González |
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Guillermo Cramer |
.... |
Julio González |
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Enriqueta Reza |
.... |
doña Soledad |
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Rogelio Fernández |
.... |
Froylán |
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Agustín Fernández |
.... |
Tiburcio |
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Hermanos Huesca |
.... |
intervención musical |
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Trío Calaveras |
.... |
intervención musical |
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Héctor González |
.... |
intervención musical |
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Carmen Reyo |
.... |
intervención musical |
Sinopsis:
Aurelio vuelve a su pueblo tras cumplir una condena por
vengar la violación de su amada Paloma a manos de Julio González.
Al llegar se entera de que su madre ha muerto y que Paloma vive exiliada del
pueblo con su hijo, fruto de la violación. Aurelio busca casarse con
Paloma y olvidar el pasado, pero el malvado Julio y su hermano Ramiro no están
dispuestos a dejarlos en paz.
Comentario:
Para un número considerable de críticos y especialistas en el
cine mexicano, Pueblerina es la mejor película
de Emilio Fernández. La sencillez de su trama, la ausencia del tono discursivo
al que el Indio era tan afecto y la mesura de la fotografía
de Figueroa fueron motivos de alabanza. Luego de su estreno, el periodista Álvaro
Custodio señalaba:
Emilio Fernández ha madurado plenamente como director en Pueblerina. Si en anteriores producciones su labor parecía estar constreñida a los grandes efectos fotográficos, donde las figuras venían a componer el cuadro, en Pueblerina ha demostrado que no es sólo el gran impulsor de la maravillosa retina que es la cámara de Figueroa, sino un director en posesión de todos los recursos técnicos y un artista de rara sensibilidad. Álvaro Custodio, citado en García Riera, E. (1987). Emilio Fernández <1904-1986>. Guadalajara, México: Universidad de Guadalajara, p. 141.
Irónicamente, buena parte de los valores cinematográficos que
se destacan en la cinta podría deberse más a las precarias condiciones
de su rodaje que a que la habilidad con que Fernández supo manejar todos
los recursos técnicos a su alcance. Ante la urgente necesidad de
economizar recursos, Fernández había tenido que dejar a un lado
cualquier tipo de consideración estética en la filmación
de Pueblerina. Desde 1946, la industria
del cine mexicano atravesaba por una severa crisis económica que había
obligado a los productores a reducir drásticamente los presupuestos y
tiempos de rodaje y a los directores a olvidarse de cualquier proyecto que representase
una erogación cuantiosa. Así, con un presupuesto de tan solo 400
mil pesos y filmada en poco más de 15 días, Pueblerina
sería la más barata de las cintas filmadas por el Indio
Fernández en su etapa de esplendor.
La austeridad le vino bien a Pueblerina. Tanto en su trama como en sus imágenes, es posible vislumbrar en la cinta algo de los westerns de John Ford, director a quien el Indio siempre admiró:
El tema del hombre que vuelve de la cárcel y ha pagado muy caramente su acto de violencia y no quiere, por ello, recaer en el castigo es típico de los filmes del Oeste. Uno de los primeros guiones de Gabriel García Márquez toca ese tema (Tiempo de morir, Arturo Ripstein, 1965). Taibo I, P. I. (1986). El Indio Fernández, el cine por mis pistolas. México: Joaquín Mortiz-Planeta, p. 130.
La serena aspereza de las imágenes de Pueblerina
encuentra eco en las sobrias actuaciones de la pareja protagónica. Ante
la imposibilidad de contar con grandes estrellas, el Indio brindó
la oportunidad estelar a la joven Columba Domínguez -con quien sostenía
una relación amorosa desde 1945- y a Roberto Cañedo, actor con
larga experiencia como extra y en papeles secundarios. La selección demostró
ser tan acertada que ambos llegaron a convertirse en asiduos colaboradores del
cineasta e integraron la otra gran pareja emblemática de sus películas,
además de la formada por Dolores
del Río y Pedro Armendáriz.
Así como Columba fue la mujer definitiva en la tormentosa vida sentimental del Indio Fernández, Pueblerina llegó a ser una cinta tan importante para su realizador que, al final de su carrera, la volvió a filmar -con el mismo Cañedo en una triste reinterpretación de su papel original- bajo el título de México norte (1977). Por supuesto que para el recuerdo sólo habrá una Pueblerina.

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